ASSOS
Assos fue uno de los más famosos centros de enseñanza de la antigüedad. Aquí estudió el filósofo más estudiado y admirado de la historia, Aristóteles. El discípulo de Platón fue invitado a enseñar en la escuela de Assos durante tres años. Aquí se casó con su sobrina Hermeia y fundó una escuela filosófica mientras que dirigía la investigación de zoología, biología y botánica de la zona.
Yacimientos arqueológicos
Behramkale es el centro arqueológico de Assos. Su historia se remonta al reinado del rey hitita Tutalia IV quien vivió allá por el siglo XIII a.C. Situado en la orilla del Mar Egeo, justo frente a la Isla de Lesbos, conserva los restos del grandioso templo de Atenea. Construido en estilo dórico, está fechado en el siglo IV a.C. El templo cumple el papel de la Península de Biga y el Golfo de Edremit. Dicen que aquí se puede contemplar uno de los más maravillosos amaneceres de Turquía. La luz del sol reflejándose sobre las altas columnas, supone una vista maravillosa.
El yacimiento también guarda los restos de las antiguas Murallas y parte del antiguo Puerto. En las terrazas que descienden hacia el mar están las ágoras, el gimnasio y el teatro.
Situándose en la esquina norte de la acrópolis, puede verse la Mezquita, el Puente y la Fortaleza construidas en el siglo XIV por el sultán otomano Murat I. Behramkale está situado a unos 238 metros sobre el nivel del mar.
Alrededores
Gülpınar (Chryse)
Este pequeño pueblo guarda los restos del Templo de Apolo, construido en el siglo II a.C.
Babakale
Situado a unos 15 km de Gülpınar, se encuentra este pequeño pueblo costero, pintoresco y encantador.
Küçükkuyu, Altınoluk y Akçay
Muy cerca de la orilla del mar se encuentran estos tres centros termales naturales, con numerosos manantiales.
Golfo de Edremit
Este fue el escenario del primer concurso de belleza del mundo.
Parque Nacional de Kaz Dağı (El Monte Ida)
Es uno de los parques nacionales más grandes de Turquía y uno de los más bellos parajes naturales con sus extensos bosques y los numerosos manantiales.
Pınarbaşı
Muy cerca está el Monte Ida de 1.774 metros. Cuenta Homero que aquí fue donde Paris entregó la manzana de oro a Afrodita, durante el `Juicio de Paris´. Pınarbaşı está situado al oste de Akçay.
Dikili
Este es el Puerto de Bergama, un lugar de relajación repleto de restaurantes, sobre todo en el Paseo de Kordon.
Ayvalık
Situado en medio de maravillosos pinares, este puerto, más pequeño que el Dikili, es uno de los más pintorescos.
Şeytan Sofrası,
`La Mesa del Diablo´, ofrece uno de los mejores panoramas de archipiélago, desde el Golfo de Ayvalık a la Playa de Sarmısaklı. Desde aquí también puede observarse la Isla de Alibey (Cunda) a la que hay que acudir si se desea disfrutar de una buena mariscada.
SARDES
Sardes, la antigua capital de Lidia, es una de las zonas arqueológicas más interesantes de Turquía, en medio de un increíble entorno natural. Cada año, miles de aficionados a la arqueología y a la mitología acuden hasta Sardes, para conocer el famoso Río de Oro, Pactolo y Creso, el primero soberano que acuñó monedas y cuyo nombre significa `riquezas´ .
HISTORIA
Sardes nació en las riberas del Río Pactolo (el actual Gediz), a unos setenta y dos kilómetros de İzmir, cerca de Salihli. Su historia se remonta, aproximadamente, al año
2.000 a.C. Sin embargo, la época dorada de Sardes comenzó en el siglo VII a.C. al convertirse en la Capital de Lidia. El rey Giges y el rey Creso (siglo VI a.C.), suponen la Edad de Oro de Sardes.
El rey Creso fue uno de los grandes impulsores de la cultura de la ciudad, elevando el nivel social y económico de su reino gracias a las relaciones con sus vecinos. Entre las muchas historias que se conocen sobre él, destaca aquella que cuenta como donó parte del dinero necesario para la construcción del Templo de Artemisa en Éfeso, una de las siete maravillas del mundo.
La gloria de Creso se acabó con la invasión persa a mediados del siglo VI. Así, el Reino de Lidia pasó a formar parte del territorio de Ciro II el Grande que se llevó el tesoro de la ciudad a su país. Esto no significa que Sardes perdiera su importancia. Situada en la Ruta Real persa, entre Irán y Anatolia Central, se convirtió en uno de los tres centros administrativos más importantes.
Con la llegada de Alejandro Magno en el año 334 a.C., Sardes pasó a ser propiedad de la dinastía Seleúcida y después a formar parte del Reino de Pérgamo para, finalmente, pasar a manos romanas. Con la llegada del Cristianismo, en Sardes se fundó una de las Siete Iglesias de Anatolia.
Sitios de Interés
La gran extensión que ocupan las ruinas de Sardes está divida por la carretera de İzmir Salihli. Comenzando el recorrido por el norte, lo primero que se aprecia es el camino monumental, con tiendas a ambos lados, el gimnasio y la sinagoga construida durante la época de asentamiento judío. Un poco más para allá aparecen las ruinas del Teatro Helenístico y del Estadio.
El Templo de Artemisa está situado en el camino que continúa hacia el sur. Junto a él, los restos de los grandes bloques que formaban el altar, la Torre de Mármol de la época de Antíoco III (siglos III II a.C.) y algunos restos construidos en época bizantina.
Cerca de Gölmarmara, en la punta occidental de la llanura de Salihli, se encuentra la Necrópolis. Dos grandes túmulos se elevan sobre el resto, probablemente sean las tumbas de dos de los soberanos lidios.